Picar muy fino los echalotes. En una cacerolita a fuego bajo, calentar el vino blanco y el echalote y el jugo del limón. Esperar que se evapore a mitad.
En una sartén con manteca, saltear los langostinos 2 minutos con sal y pimienta y reservar. Calentar de nuevo la salsa y agregar la manteca cortada en cubitos y luego la crema de leche. Agregar los langostinos en la salsa y servir.

Bon appétit! 🙂