Pequeña ciudad de 50 000 habitantes, su historia, su gastronomía y su amplia oferta cultural son de las más interesantes. Fue fundada por Julio César en 40 A.C. para ayudar en la construcción de armas de guerra. La ciudad todavía cuenta con edificios de la época romana y -es excepcional- un busto del emperador romano realizado en su época. Su ubicación incomparable hace que Arles sea una ciudad imperdible para el comercio del imperio romano ya que se encuentra a orillas del río Ródano. Varios siglos después, Arles fue la fuente de inspiración del famoso pintor neerlandés Vincent van Gogh, que pintó ahí algunas de sus cuadros más conocidos como El dormitorio en Arles (1888), Los Girasoles (1888) o Nuit étoilée sur le Rhône (1888). Hoy, la ciudad es conocida por su festival de fotografía – Los Encuentros de Arles – pero también por su gastronomía.

 

Todos los sábados el centro de la ciudad se llena del rico olor a productos frescos con el mercado más grande de la región y al cual concurren centenas de personas. Ahí, se puede encontrar de todo: mariscos, pan, quesos, frutas y verduras de estación, aceite de oliva, productos elaborados regionales, algunos orgánicos, etc… El mercado es solo durante la mañana por lo cual muchos van a comprar ahí y se van luego a casa para cocinar el almuerzo con lo que consiguieron.

 

La mayor especialidad de la ciudad es el salame de Arles, que se elabora en la ciudad desde 1655! Hoy en día la Casa Genin es el único local que fabrica ese producto tradicional. Generalmente, se come durante el aperitivo para picar con aceitunas antes de la comida. Las aceitunas también son un producto estrella y la región de Arlés produce unas de las mejores en Francia! La mayoría de los campos de olivos se encuentran en las Alpilles, una pequeña cordillera en Provenza. A partir de dichas aceitunas se elabora también los aceites de alta calidad: el aceite de oliva de Les Baux-de-Provence que goza de una Denominación de Origen Controlada. De las aceitunas también se cocina una especialidad que se llama tapenade, una pasta de aceitunas con anchoas y aceite de oliva, que se come con pan como tostaditas.

 

En las Alpilles crecen también las famosas hierbas de Provenza (Herbes de Provence) mix de plantas aromáticas que se secan y que son la base de muchos platos tradicionales de la cocina local. Esa mezcla generalmente incluye: tomillo, romero, orégano, albahaca, laurel, estragón, hinojo, perifollo y espliego.

 

 

En cuanto a los quesos, uno solamente se produce en Arles y es riquísimo: la Tomme d’Arles, un queso de oveja fabricado desde 1923!

 

 

 

Muy cerca de Arles se encuentra el Parque Nacional de Camargue, una zona húmeda que cuenta con la mayor población de flamencos de Europa, toros de Camargue que se usan para las corridas de toros y caballos de Camargue.

 

El toro de Camarga beneficia de una denominación de origen y es el ingrediente principal de un plato tradicional que se llama la gardiane de taureau (literalmente la pastora de los toros) y que se cocina con vino tinto. En Camarga se produce también arroz desde el siglo XIII, y tiene su celebración cada mes de septiembre con la fiesta del arroz! La sal también es un elemento importante de la zona y tiene mucho renombre en el país por su calidad y aroma.

 

¡Con productos tan excepcionales no podía faltar restaurantes excepcionales! Arles y su región cuentan con tres restaurantes de estrellas Michelin. Ubicado en el centro historico de Arlés, L’Atelier de Jean-Luc Rabanel tiene dos estrellas Michelin. Su carta se caracteriza por la flores que utiliza el chef en su cocina. En Camarga, La Chassagnette del chef Armand Arnal tiene una estrella Michelin y es famoso por su huerta orgánica. El tercero que encuentra en Les Baux-de-Provence: L’Oustau de Baumanière tiene dos estrellas Michelin, una carta excepcional y una cava con más de 50 000 vinos!

Marine Vitale