Cuenta la leyenda que Burdeos tiene el mayor número de restaurantes por habitante! Si es verdad, no lo sabemos, pero bien podemos hacernos una escapadita y comprobarlo personalmente!. La bella ciudad de Bordeaux tuvo su esplendor en el s. XVIII y en la categoría «gastronómica», cuenta con una centena de establecimientos, varios chefs galardonados con estrellas Michelin y muchas instituciones que proponen una oferta gastronómica auténtica típica del Sudoeste. La cocina refinada se acompaña de una carta de vinos finos que son el orgullo de esa región vitícola, la más prestigiosa del mundo.

Burdeos es la capital de la región de Aquitania y cuenta con aproximadamente 250.000 habitantes. Es una ciudad muy activa, que propone muchas actividades y se encuentra a unos 200 kilómetros de la frontera española.

En tiempos de los romanos, Burdeos fue una ciudad relevante en el Imperio y en la Edad Media vivió un importante desarrollo, gracias al impulso del comercio del producto más famoso de la región, el vino.

Sin embargo, la gran época de esplendor de la ciudad llega en el siglo XVIII, cuando urbanistas y arquitectos transformaron el centro de la ciudad y crearon un trazado urbano y una serie de imponentes edificios señoriales que son los que hoy marcan el paisaje del centro de la ciudad de Burdeos. Se trata de unos 350 edificios aproximadamente, declarados o inscritos en la lista de monumentos históricos, incluidos 3 edificios religiosos inscritos en el Patrimonio Mundial desde 1998 como parte del Camino de Santiago. La originalidad de la iniciativa radica en la importancia del perímetro clasificado: Burdeos es el primer conjunto urbano distinguido con un perímetro tan amplio y complejo.

Esta bella ciudad resulta ser también el epicentro de todas las especialidades del sudoeste: foie gras de las Landas, ostras de la Cuenca de Arcachon, fresas del Périgord, ternera de Bazas y un largo etcétera, Burdeos también es el viñedo de vinos finos más grande del mundo.

Gastronomía y restaurantes

La experiencia gastronómica de Burdeos está fuertemente ligada al mundo del vino. Existen los llamados Bars à vin, ideales para quien quiera disponer de una gran variedad de actividades relacionadas con ellos. Algunos de estos bares especializados en vino, ofrecen también servicio de restaurante y menús completos.

Una buena opción para comer en Burdeos es hacerlo en alguno de los cafés o bistrós con terraza de la zona central de la ciudad, con menús y platos del día relativamente económicos y el encanto de poder sentarse en una desde la que se ve pasar la vida de la ciudad. En la zona del Quartier des Grands Hommes, hay más opciones de este tipo. Además de estos establecimientos de precio medio, Burdeos tiene también excelentes restaurantes de alta calidad a unos precios más elevados en la Place de la Bourse o en la Cours de l’Intendance, por citar tan sólo algunos sitios.

Pero, ¿qué comer en Burdeos?

La bebida de la ciudad es, por supuesto, el vino. Pero Burdeos cuenta también con otras especialidades gastronómicas. Como en casi toda Francia, los quesos y los patés son excelentes. Aparte del foie-gras habitual, podremos disfrutar de platos de apariencia similar al paté como el gratton de Lormont. Además hay buena charcutería, con el grenier medocain como producto principal. Otra curiosidad típica de la gastronomía de Burdeos son los caracoles, que tradicionalmente son consumidos el miércoles de ceniza.

Dentro de las carnes, destacan el cordero, el buey y l´ entrecôte de Bordeaux. La ciudad cuenta con excelentes braseries donde se puede disfrutar de toda esta gastronomía. En lo que respecta al pescado y a los mariscos, las ostras de Arcachon figuran entre las especialidades locales. Y, como no puede faltar, también la ciudad cuenta con una deliciosa repostería e infinidad de exquisiteces dulces: macarons, canelé[1], noisettines[2].

En relación a las rutas del vino, Burdeos cuenta con 6 rutas y durante la temporada alta, la Oficina de Turismo propone más de 60 circuitos y catas disponibles directamente en el puesto de información de la Oficina o para reservar en línea.

Por todo lo que vimos que ofrece Burdeos, visitar estas tierras no sólo será una cuestión turística, sino que uno también podrá disfrutar de otras actividades como por ejemplo realizar cursos de cocina, experiencias gastronómicas, degustaciones de vinos…y un amplio etcétera![3] A dejarse llevar entonces por los sentidos y por el placer de la buena gastronomía! Bon voyage!

Paula Ruiz

[1] Pequeños bizcochos de forma cilíndrica, con bordes estriados, elaborados a base de huevos, azúcar, leche, manteca y harina y perfumados con rhum y vainilla.

[2] Almendras envueltas en almíbar y caramelo caliente.

[3] Burdeos: turismo y gastronomía!